lunes, 5 de abril de 2010

EMPRESA TURÍSTICA Y GESTIÓN DEL MEDIO AMBIENTE

De lo que ha venido diciéndose a lo largo de todo el documento, puede
concluirse que el éxito del sector turístico es cada vez más dependiente
de la calidad del entorno en que se ubica.
La consecución de esta premisa exige la participación activa de todos
los actores implicados en esta cuestión, tanto por parte de la oferta
turística, entendida en sentido amplio (administraciones y
empresarios), hasta los miles de turistas que exigen que sus destinos
vacacionales mantengan unas condiciones relativamente acordes con
sus demandas.
En este sentido, ha de destacarse el creciente interés mostrado por los
empresarios del sector en lo referente al mantenimiento de
comportamientos respetuosos con el medio ambiente, ya no sólo por los
beneficios indirectos que este tipo de prácticas pueden reportarle, sino
también por las ventajas económicas derivadas de las actuaciones de
gestión medioambiental tales como ahorros de los gastos en consumo
de energía, agua, etc...
Los establecimientos hoteleros disponen en la actualidad de diversos
instrumentos y herramientas de gestión medioambiental, dependiendo
su puesta en marcha del grado de implicación en la conservación del
entorno.

1.4.1. Buenas prácticas ambientales en establecimientos hoteleros

Cuando una organización decide emprender acciones con el objeto de minimizar los
residuos, las emisiones o los consumos, se suelen plantear en muchas ocasiones
cuestiones referentes al cambio técnico de los procesos: sustitución de materiales,
modificaciones en los equipos o diseño de nuevos productos. Pero no siempre se
reflexiona sobre la posibilidad de reducir el impacto ambiental a través de cambios
en la organización de los procesos y las actividades, es decir, a través de la
implantación de buenas prácticas medioambientales.
Las buenas prácticas ambientales son útiles tanto por su simplicidad y bajo coste,
como por los rápidos y sorprendentes resultados que se permiten obtener. Requieren
sobre todo cambios en la actitud de las personas y en la organización de las
operaciones. Al necesitar una baja inversión, su rentabilidad es alta y, al no afectar a
los procesos, son bien aceptadas.
Como resultado de la implantación de Buenas Prácticas, se conseguirá:
�� Reducir el consumo de los recursos energéticos de toda índole.
�� Reducir el consumo de agua.
�� Disminuir la generación de residuos y facilitar su reutilización.
�� Minimizar el efecto ambiental de las emisiones atmosféricas, de los ruidos y
de los vertidos de aguas.

�� Mejorar la competitividad de la empresa, a través de:
o La racionalización del consumo de materias primas y el ahorro de
recursos naturales (energía y agua), lo que redundará en menores
costes.
o La mejora en el control de los procesos y aumento en la
eficiencia.
o La planificación de la estrategia y la actividad de la empresa, al
introducir como factor de mejora continua la protección del
medioambiente.
o La mejora de la imagen de la empresa ante los clientes, los
usuarios y los trabajadores.
o Información y formación a los empleados y clientes, lo que
redundará en una buena integración de las medidas adoptadas
para la mejora del medio ambiente.
En el caso de los establecimientos hoteleros es necesario hacer hincapié
en este último punto, dado que aunque se introduzcan buenas prácticas
ambientales en un alojamiento turístico, éstas no serán efectivas si no
se consigue una participación continua de los que son, en última
instancia, los usuarios directos de las instalaciones y los servicios que se
ofertan, es decir, los clientes y empleados.

1.4.2. Sistemas de gestión medioambiental

Los sistemas de certificación constituyen un instrumento objetivo, emitido por una
entidad autorizada y de prestigio, que acredita el cumplimiento de una determinada
norma.
La irrupción en el mercado de las certificaciones de calidad tuvo lugar
aproximadamente hace una década y, en la actualidad, el grado de conocimiento de
las mismas por parte de los empresarios del sector es elevada, gracias, entre otros
factores, a la labor realizada por las diversas instituciones públicas y organizaciones
empresariales en su apoyo por difundir este tipo de normas.
Concretamente en el sector hotelero se ha creado la Norma de Calidad para
Establecimientos Hoteleros, avalada por el Instituto de Calidad Hotelero Español
(ICTE). Se trata de una norma de calidad para establecimientos hoteleros de carácter
voluntario y de ámbito nacional, basada en cierta medida en la norma ISO 9000, si
bien cabe decir que no es tan flexible en su aplicación.
En materia medioambiental, además de la conocida familia de normas ISO 14000 y
del Reglamento Europeo EMAS, en el año 1999 se creó la norma Green Globe,
instrumento de carácter voluntario y de ámbito internacional, cuya aplicación es
puramente sectorial. En comparación con la familia de normas ISO 14000, esta
Estudio sobre las necesidades formativas en medio ambiente en hostelería y transporte
Instituto Mediterráneo por el Desarrollo Sostenible (Imedes)

certificación está más enfocada a cuestiones de carácter práctico que de carácter
burocrático, aplicando estándares de calidad exclusivos del sector turísticos.

1.4.3. La etiqueta ecológica en alojamientos turísticos

La etiqueta ecológica comunitaria para servicios de alojamiento turístico es uno de los
instrumentos más novedosos de gestión medioambiental en establecimientos
hoteleros. Su obtención está regulada por la Decisión de la Comisión 2003/287/CE de
14 de Abril de 2003 y su creación responde a la necesidad de recompensar a los
servicios de alojamiento que respetan el medio ambiente.
La etiqueta ecológica europea es uno de los principales signos de calidad ambiental
certificado por un organismo independiente y avalado en toda Europa.
El turismo se nutre principalmente de la riqueza ecológica y medioambiental para poder atraer visitantes. Pero la presencia humana deja huella y ésta puede ser el punto de partida de la pérdida de dicha riqueza si no somos conscientes de nuestros actos.
El NCEAS (Centro Nacional de Análisis y Síntesis Ecológica de California) ha desarrollado un mapa de la degradación marina a través de colores: del azul (bajo impacto) al rojo (alto impacto). Las zonas más afectadas son el norte de Europa, el Mar Adriático, el Oeste de China, la zona de Indonesia y algunos puntos del oeste de Estados Unidos. Curiosamente también se trata de zonas con mucho turismo… aunque la visión general es el naranja, es decir, un impacto medio-alto… realmente es preocupante…

El turismo es en la actualidad una de las ramas más importantes del sector servicios y de las de mayor crecimiento a nivel mundial. Si el
Turismo ha representado una actividad importante para la economía mundial, en tanto fenómeno masivo y actividad que requiere de una gran infraestructura y complejos servicios que no siempre han tenido una adecuada planificación, se ha convertido en un constante deteriorador del medio ambiente natural y social.. No solo ha transformado el aspecto físico de las zonas turísticas, sino que ha generado graves trastornos ecológicos: destrucción de ecosistemas, disminución de la cantidad y calidad del agua, empobrecimiento y contaminación de los suelos, extinción de múltiples especies de la fauna, afectación severa de la flora, depredación pesquera y contaminación de mar, así como desintegrador de actividades económicas tradicionales, aculturación, migración, fenómenos de crecimiento poblacional y urbano desordenado, falta de servicios públicos, entre otros.

Aunque el crecimiento de la actividad se ha sustentado en el llamado modelo turístico convencional de "avión, hotel, playa", esté modelo empezó ha presentar síntomas de agotamiento y de crisis, fenómeno que se observa en ciertas zonas del mediterráneo europeo. De hecho, ante la perdida de la calidad y el valor de la vacación ofrecida por el modelo turístico convencional, producto de la estandarización de la oferta y de los servicios, del manejo impersonal de los visitantes y la transformación de los viejos criterios de servicio en auténticos sistemas de "procesamiento del turista", ha surgido y crece en los países desarrollados una nueva corriente turística: el llamado turismo alternativo. La nueva corriente turística se dice, es resultado de los cambios en los valores y hábitos de vida ocurridos en las poblaciones de los países desarrollados, que procuran mejorar su calidad de vida.

Estas poblaciones con altos ingresos, con más tiempo libre, sometidas a las tensiones y a la despersonalización de las ciudades y de la vida industrial, así como crecientemente preocupadas por mejorar su calidad de vida demandan servicios turísticos en los que encuentren satisfacción a una diversidad de intereses, atención personalizada, destinos vacacionales naturales y un ambiente limpio. Según las encuestas internacionales de 1994, uno de cada dos turistas alemanes, consideraba la calidad ambiental como un elemento esencial en la decisión de su destino vacacional y el 38 % de los turistas ingleses la consideraba como el elemento básico para decidir regresar a un destino vacacional.

De acuerdo a los datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT), el segmento turístico que actualmente experimenta el más acelerado crecimiento es el llamado turismo "alternativo", es decir el turismo que tiene como destino la naturaleza y que incluye todas aquellas practicas turísticas conocidas como turismo especializado: turismo de aventura, científico, cinegético, montañismo, campismo, buceo, safarí fotográfico, canotaje, espeleología, ecoturismo, etc. .
Este tipo de turismo genero en 1989 alrededor del 7% del gasto total en viajes internacionales y significo una importante entrada de divisas para los países receptores de mismo. En Kenia, en 1994, los safaris generaron 400 millones de dólares. En las Maldivas (nación de 1190 pequeñas islas en el océano Indico), uno de los destinos de buceo mas grandes del mundo, el turismo constituyo en 1993 mas del 80 % de su PIB. En Costa Rica el turismo de historia natural, de aventura tropical y de contemplación de aves silvestres representó más del 75 % de su turismo general (684,000), siendo la segunda fuente de divisas, en 1993 estas actividades turísticas generaron 577.4 millones de dólares. Las barreras de coral de Belice reciben alrededor de 128,000 turistas anualmente dejando una derrama superior a los 20 millones de dólares.
En nuestro país, el turismo es considerado como un sector estratégico para el desarrollo económico nacional, en tanto captador de divisas, generador de empleos

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