lunes, 5 de abril de 2010

DESERTIFICACIÓN

Regiones afectadas por la desertificación

Por desertificación, aridización o desertización se entiende el proceso por el que un territorio que no posee las condiciones climáticas de los desiertos, principalmente una zona árida, semiárida o subhúmeda seca, termina adquiriendo las características de éstos. Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua.
Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el 35 % de la superficie de los continentes puede considerarse como áreas desérticas.
Dentro de estos territorios sobreviven millones de personas en condiciones de persistente sequía y escasez de alimentos. La expansión de estos desiertos se debe a causas humanas. Cuando el proceso es sin intervención humana,es decir, por causas naturales se trata de la desertización.

Etapas

Una de las primeras etapas de la desertificación es la destrucción de la cubierta vegetal, pero no es necesariamente la única como "disparador" del fenómeno. Puede ser causa o efecto del proceso de aridización. Originalmente estas zonas eran fértiles, donde se practicaba una agricultura secuencial. El aumento de la población obligó a una explotación intensiva del terreno hasta que se produjo su agotamiento. La segunda etapa comienza cuando la tierra deja de ser fértil y se encuentra despojada de su cubierta vegetal, el agua y el viento lo erosionan más rápido hasta llegar a la roca.
En la mayor parte de las zonas de cultivo el suelo se erosiona mucho más deprisa de lo que demora en formarse. Podrían necesitarse décadas ó centurias para que el paisaje volviera a cubrirse de verde.

Zonas con desertificación

Madagascar: es el país más erosionado del mundo. El 93 % del bosque tropical y el 66 % de su selva lluviosa han sido talados.
África: en países muy poblados y con pocos recursos, como los de la franja subsahariana, se observa un incremento en las zonas desérticas. Naciones que durante siglos habían sostenido sociedades prósperas, se encuentran ahora en el límite de la subsistencia.
España: es el país de la Unión Europea con máximo índice de desertización.
Naciones Unidas
En 1977 se celebró en Nairobi, Kenia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desertificación.
En 1994 la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 17 de junio como el Día Mundial de lucha contra la desertificación y la sequía
En 1996 entró en vigor la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación constituyendo el primer y único marco legalmente vinculante a escala internacional que ha sido creado para hacer frente al problema de la desertificación. La Convención se fundamenta en los principios de participación, colaboración y descentralización. A día de hoy, 192 países son Partes a la Convención, haciendo que ésta tenga un alcance verdaderamente global.
Atenuación de este proceso
La mayoría de las veces, los procesos de desertificación no son de ninguna manera naturales. El hombre como interventor con su medio, y capaz de modificarlo, ha explotado significativamente sus recursos, sin tener muchas veces, el mínimo de consideración que debería, con el ambiente. La tala desenfrenada de los árboles, el Efecto invernadero y el mal uso de agua son algunos de los factores que contribuyen a este proceso.

Ahora bien, se han estado estudiando a lo largo de los años diversos métodos para recuperar terrenos desertizados, muchas veces con éxito.
Un método que ha tenido mucha aceptación es la reforestación progresiva de las zonas afectadas. Realizando un estudio dentro de cada caso, se van introduciendo especies de plantas que soporten los niveles de sequía en la zona, aumentando los niveles de humedad y progresivamente introduciendo nuevas especies ganando terreno sobre las zonas afectadas. Existe un caso práctico que se ha llevado a cabo en la década de 1930, con éxito en Villa Gesell, una pequeña ciudad del litoral de Argentina
Últimamente León Brenig, un reconocido científico israelí, ha presentado el proyecto Geshem (lluvia en hebreo), en la cual se busca crear lluvia artificial. La lluvia artificial se basa en la denominada isla de calor, definida como región de una determinada superficie con una temperatura significativamente superior a la de sus alrededores, aproximadamente unos 6 ºC por encima de esta, en la cual se atrapa el vapor de agua contenido en la atmosfera hasta una altura superior a 1 km, donde empieza a condensarse para, a continuación, provocar precipitaciones.

Este método ha creado cierta expectativa en el mundo científico, y va a ser probado por primera vez en Israel en el desierto del Neguev, a 150 km de la costa, una vez se disponga del material necesario para evitar la contaminación, y barato para que su aplicación sea rentable. El proceso de investigación se puede prolongar hasta cinco años y no tendrá consecuencias negativas para el ambiente por lo que lograría resolver los problemas de flora y fauna que los trasvases y la desalinización provocan. Otros países como España siguen muy de cerca el desarrollo de este proyecto.

Y mientras dicho proyecto se lleve a cabo, no queda más que asumir responsabilidad en el asunto y colaborar como se pueda, haciendo un uso más medido del agua y apostando por las energías alternativas para así, retrasar el efecto invernadero que se nos viene encima.

En la región de América Latina y el Caribe se reportan grandes extensiones secas que están en vías de convertirse en desiertos, en países como México, Argentina, Bolivia, Perú y Chile. En la región mesoamericana donde se localiza nuestro país, hay más de 63 millones de hectáreas; cerca del 88% de la tierra restante está amenazada por este fenómeno. Casi ¼ de la superficie total de tierras en el mundo está amenazada por la desertificación y afecta casi al 70 % de la población humana. La desertificación mengua la productividad de las tierras, generando la migración de numerosos grupos de personas hacia las zonas urbanas, produciendo pobreza e inestabilidad económica y social. La urbanización acelerada y mal planificada lleva a la pérdida de tierras cultivables, afecta la protección de las cuencas y produce la pérdida de la biodiversidad. La escasa protección que las naciones dan al ambiente lleva en muchas ocasiones a la adopción de medidas inadecuadas que agudizan el problema. El aprovechamiento excesivo de tierras puede darse en circunstancias económicas precarias, con legislaciones o prácticas territoriales inadecuadas.
La pobreza puede llevar a la gente de las pequeñas comunidades a acabar con los pocos recursos disponibles; las pautas de comercio internacionales pueden llevar también a la explotación excesiva para la exportación, que pronto convierte grandes superficies en zonas áridas, poco productivas. En ambos casos, las comunidades regionales no perciben beneficios que eleven su calidad de vida, más aún, cuando la tierra deja de producir quedan tan pobres o más que antes. El uso de tecnologías inadecuadas, muchas veces importadas de países desarrollados, puede conducir a la pérdida de suelo. Las guerras y las revoluciones afectan también de una manera decisiva el uso del suelo, grandes masas de emigrantes abandonan sus lugares de origen y se desplazan a asentamientos irregulares que deterioran el suelo. Fenómenos como el ‘Niño’, atados a problemas de contaminación y de cambio climático, afectan también las características del suelo.

Efectos de la desertificación

Cuando la tierra pierde la cubierta de materia orgánica que la cubre, se agrieta acelerando el efecto erosivo del agua y el viento, sufre irrigación de una manera inadecuada aumentando su salinidad, cuando el ganado pisotea y compacta el terreno, se vuelve estéril aumentando la evaporación superficial del agua y las escorrentias. La pérdida de la cubierta vegetal es al mismo tiempo causa y efecto de la degradación de la tierra. Las inundaciones y las corrientes de agua en los temporales, llevan una gran cantidad de sedimentos que se acumulan en el fondo de los lagos y ríos, contribuyendo a la formación de pantanos que son el resultado de la alteración de esos ecosistemas. La formación de tolvaneras en las zonas áridas puede contribuir de una forma decisiva en la salud de las personas que habitan en los alrededores (ver el caso del Plan Lago de Texcoco) por lo que la salud es otro de las áreas en que afecta la formación de desiertos. La producción de alimentos es uno de los efectos más sensibles de la formación de desiertos. La mala alimentación y la franca hambruna son uno de los problemas centrales de los países en vías de desarrollo. La guerra y las revoluciones sociales han estado históricamente, atadas a este tipo de problemas. La desertificación conlleva enormes costos de tipo social. La formación de grandes manchas urbanas y suburbanas de desplazados del campo, los campamentos de refugiados en las fronteras de muchos países, produciendo una enorme presión social que estalla intermitentemente en todo el mundo. La pérdida de condiciones de vida, la mala alimentación y sus efectos en la salud, la pérdida de identidad hacen un caldo de cultivo propicio para el estallido social, por momentos, incontenible.

La región de América Latina y el Caribe

En ella se advierten problemas serios generados por una deficiente integración de las actividades de agrícolas de riego, de temporal y pastizales con relación a los bosques, lo que incrementa el deterioro de los ecosistemas naturales. El desarrollo poblacional carece de una planificación integral. Las condiciones de vida de la población rural están por debajo de los mínimos aceptables. En América del Sur, 100 millones de hectáreas han sido degradadas por el efecto de la deforestación y 70 millones por el sobrepastoreo. Con el deterioro del suelo cultivable, los países en desarrollo se ven impulsados a comprar a los países desarrollados, normes cantidades de agroquímicos para aumentar el rendimiento del suelo, lo que ocasiona una fuga importante de recurso, el incremento de los costos de producción y el envenenamiento del suelo y del agua., generando a corto plazo más pobreza y más desierto. El avance de los desiertos debe ser un asunto de prioridad internacional. Los gobiernos del mundo debieran empeñarse en frenar el crecimiento de los desiertos y la búsqueda de sistemas de producción sostenible, produciendo el menor deterioro ambiental. Para ello se requiere de una gran inversión. Tan solo en mesoamérica, se estima que serían necesarios, al menos, 13 000 millones de dólares para restaurar una parte importante de las áreas devastadas.

CAMBIO CLIMATICO

Se llama cambio climático a la modificación del clima con respecto al historial climático a una escala global o regional. Tales cambios se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etcétera. Son debidos a causas naturales y, en los últimos siglos, también a la acción de la humanidad
El término suele usarse, de forma poco apropiada, para hacer referencia tan solo a los cambios climáticos que suceden en el presente, utilizándolo como sinónimo de calentamiento global. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio por causas humanas:
Por 'cambio climático' se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables

Al ser producido constantemente por causas naturales lo denomina variabilidad natural del clima. En algunos casos, para referirse al cambio de origen humano se usa también la expresión cambio climático antropogénico.

Además del calentamiento global, el cambio climático implica cambios en otras variables como las lluvias globales y sus patrones, la cobertura de nubes y todos los demás elementos del sistema atmosférico. La complejidad del problema y sus múltiples interacciones hacen que la única manera de evaluar estos cambios sea mediante el uso de modelos computacionales que intentan simular la física de la atmósfera y de los océanos y que tienen una precisión muy limitada debido al desconocimiento actual del funcionamiento de la atmósfera.

CAUSAS DE LOS CAMBIOS CLIMÁTICOS

Temperatura en la superficie terrestre.
El clima es un promedio, a una escala de tiempo dada, del tiempo atmosférico. Sobre el clima influyen muchos fenómenos; consecuentemente, cambios en estos fenómenos provocan cambios climáticos. Un cambio en la emisión del Sol, en la composición de la atmósfera, en la disposición de los continentes, en las corrientes marinas o en la órbita de la Tierra puede modificar la distribución de energía y el balance radiativo terrestre, alterando así profundamente el clima planetario.

Estas influencias se pueden clasificar en externas e internas a la Tierra. Las externas también reciben el nombre de forzamientos dado que normalmente actúan de forma sistemática sobre el clima, aunque también los hay aleatorios como es el caso de los impactos de meteoritos (astroblemas). La influencia humana sobre el clima en muchos casos se considera forzamiento externo ya que su influencia es más sistemática que caótica pero también es cierto que el Homo sapiens pertenece a la propia biosfera terrestre pudiéndose considerar también como forzamientos internos según el criterio que se use. En las causas internas se encuentran una mayoría de factores no sistemáticos o caóticos. Es en este grupo donde se encuentran los factores amplificadores y moderadores que actúan en respuesta a los cambios introduciendo una variable más al problema ya que no solo hay que tener en cuenta los factores que actúan sino también las respuestas que dichas modificaciones pueden conllevar. Por todo eso al clima se le considera un sistema complejo. Según qué tipo de factores dominen la variación del clima será sistemática o caótica. En esto depende mucho la escala de tiempo en la que se observe la variación ya que pueden quedar patrones regulares de baja frecuencia ocultos en variaciones caóticas de alta frecuencia y viceversa.

Consecuencias del cambio climático

Seguramente el «cambio climático» es el tema, del que podemos hablar, más recurrente en la prensa actual. Quizá por ello esa uno de los problemas de los que se ocupan los políticos. A poco que uno sepa algo sobre el clima enseguida nos damos cuenta de que la mayoría de los periodistas que hablan sobre el cambio climático no saben de lo que hablan. Normalmente confunden tiempo y clima y se preocupan por el cambio climático cuando hay unos valores excepcionales en el tiempo diario. Pero hablemos seriamente de qué consecuencias tendría el cambio climático.
Para empezar hay que determinar si hay cambio climático o no, y qué significa esto. Como sabemos hay dos definiciones antagónicas de clima: el estado medio de la atmósfera y la sucesión de tipos de tiempo en ciclos anuales. Sabemos, también, que según esta definición no se ha producido un cambio de clima en ninguna parte del mundo. Sólo se puede hablar de cambio si tenemos en la mente la antigua concepción del clima como el estado medio de la atmósfera. Sabemos que los climas se definen entre unos umbrales máximos y mínimos y que si no se rebasan esos umbrales no hay cambio climático. No obstante, es innegable que en los últimos años ha habido un corrimiento de la sucesión de tipos de tiempos que presenta valores que tienden a estar más cerca de estos umbrales, lo que quiere decir que presentan unos valores más extremos (sin llegar a modificar el clima). Así pues, no debemos de hablar de cambio climático como cambio del clima, sino de cambios en el clima; en el que tenemos.
Aquí no nos interesan las acusas de este cambio, se produce y punto, lo que nos interesa analizar es qué consecuencias ha de tener este cambio.

Como todo fenómeno geográfico las consecuencias del cambio climático depende de la escala, en este caso de la escala temporal, ya que hablamos de un cambio climático global. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el planeta? Es evidente que ninguna. El planeta existirá incluso sin atmósfera. Para él el cambio climático es irrelevante. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para la vida? Es evidente que ninguna. La vida comenzó con otra atmósfera en la Tierra, ha sobre vivido a todos los cambios de clima que en la Tierra han sido, adaptándose sin problemas. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el ecosistema mundial actual? Aquí empezamos a encontrar interacciones de importancia entre el clima y las especies naturales. Si al final el cambio de clima no se produce la distribución de las especies no variará, pero se tenderán a fortalecer las especies secundarias de cada biocenosis que estén más adaptadas a las condiciones extremas. Si el cambio de clima se produce esto significará una rápida redistribución de las especies naturales, comenzando por las más oportunistas y las más amoldables.

Habrá un importante estrés climático, pero al final se habrá de alcanzar un nuevo sistema de equilibrio en el que quizá desaparezcan ciertas especies, pero en el que se favorecerán otras. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el ser humano? La capacidad de adaptación del ser humano al medio está sobradamente demostrada. Incluso ha conseguido sobrevivir, hasta cierto punto, independientemente del clima. Sin lugar a dudas el ser humano se adaptaría a las nuevas condiciones del clima y sobreviviría, como ya lo hizo la especie al «atravesar» la última glaciación. ¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para nuestra civilización? Si cierto es que no hay duda de que el ser humano sobrevivirá a un cambio de clima también es cierto que esto implicaría una nueva relación con el medio, con lo cual las claves de nuestra civilización deberán de cambiar. Sospechamos, con cierta seguridad, que ha habido en la historia civilizaciones que han desaparecido, o cambiado tan radicalmente que no son reconocibles, debido a los cambios climáticos que a lo largo de la historia ha habido. No será de extrañar que la civilización occidental sufra cambios similares, por ejemplo buscando formas de aprovechamiento de la energía más eficaces.

¿Qué consecuencias tiene el cambio climático para el sistema económico actual? En este sentido los cambios en el clima, aunque sean pequeños, han de ser catastróficos. Debemos tener en cuenta que nuestra economía depende mucho de las previsiones de futuro. Se invierte en función de los beneficios que se confía tener. Si las previsiones no se cumplen tenemos una crisis económica, que puede afectar a una sola empresa o a toda la economía. Estas previsiones se hacen confiando en que las características externas a la empresa se mantienen: políticas, legales, geográficas y etc. Si alguna de estas características falla, el proyecto suele fracasar. Entre estas características se encuentra el clima; que debe de ser regular; lo más cercano a los valores medios históricos que se han venido recogiendo. Así, un empresario agrícola siembra un determinado cultivo porque confía en que la tierra es buena, tiene los medios de cultivo y el clima, normalmente, es favorable. Si ese año hay una sequía la inversión se pierde.

Y fíjense que he dicho la inversión y no la cosecha, ya que debido a un mercado mundial y diversificado una mala cosecha en un punto no implica subalimentación en nuestro mundo moderno.

En realidad no sólo las pérdidas de inversiones se han de producir en la agricultura. He puesto este ejemplo porque es el más obvio y porque los márgenes de los cultivos suelen ser muy estrechos; pero también puede haber pérdidas en la inversión en el turismo, si el cambio del clima hace que la región deje de ser un destino favorable, en las redes de comunicaciones, si se ven afectadas por los valores extremos del tiempo, o en la industria, si por un cambio climático pierden los recursos del factor tierra. Lo peor podría ser, de seguir subiendo rápidamente el nivel del mar, que las ciudades costeras, con toda la inversión que hay allí acumulada, quedasen inundadas. Así pues, donde más radicalmente incidirían los cambios en el clima serían en nuestro sistema económico capitalista.

Esta reflexión tiene un corolario. Contrariamente a lo que sucede, que los más conservacionistas son los ecologistas, estos deberían estar poco preocupados por el futuro de la vida en el planeta (al margen de que por motivos sentimentales quiera ver un bosque concreto en una determinada ubicación). Quienes deberían ser más conservacionistas habrían de ser los grandes empresarios, pues son sus inversiones las que están en riesgo inminente
El cambio climático producirá en España una serie de consecuencias que ya han sido presentadas por los científicos. Aparte de las ya sabidas del aumento de las temperaturas y de la subida del nivel del mar, nos encontramos con otras muchas que nos obligan a reflexionar y a tomar la decisión de "entrar en acción".

Efectos en el clima

Aumento de temperaturas de 0,4 °C cada década en invierno y 0,7 °C cada década en verano. Al final del siglo XXI la temperatura habrá aumentado entre 5 y 7 °C en verano y entre 3 y 4 °C en invierno. El calentamiento es mayor en las zonas del interior que en las costeras. Más frecuencia de días con temperaturas máximas extremas en la Península, especialmente en verano. Disminución de las lluvias, sobre todo en primavera y en verano.

Efectos en recursos y sectores

Alteraciones en los ecosistemas terrestres con riesgo de aumento de plagas Transformación de permanentes a estacionales de lagos, lagunas, ríos y arroyos de alta montaña, y humedales costeros. Reducción de la productividad de las aguas marinas, y por tanto, de la pesca. “Aridización” del sur del territorio. “Mediterraneización” del norte del territorio. Pérdidas en la vegetación de alta montaña, bosques caducifolios y la vegetación litoral. Reducción de la riqueza de especies animales, la mayor de Europa. Mayor virulencia de los parásitos. Aumento de especies invasoras. Disminución de un 20% del agua disponible hacia finales de siglo XXI. Las cuencas más afectadas serán las de: Guadiana, Canarias, Segura, Júcar, Guadalquivir, Sur y Baleares. Aumento de la desertificación por la pérdida de propiedades de los suelos. Plagas y enfermedades forestales. Disminución de la rentabilidad de las ganaderías. Aumento de una media de 50 centímetros del nivel del mar. Pérdida de playas, sobre todo en el Cantábrico. Inundación de los deltas del Ebro, Llobregat, Manga del Mar Menor y Costa de Doñana. Disminución de la estancia media de los turistas, con las consiguientes pérdidas económicas.

Riesgos naturales

Aumento de la magnitud de crecidas fluviales Aumento de los deslizamientos de tierras en Pirineos, Cordillera Cantábrica y Cordilleras Béticas. Aumento de la intensidad, frecuencia y magnitud de los incendios. Aumento de la contaminación del aire relacionada con las partículas y el ozono troposférico. Extensión de la posibilidad de contagio de enfermedades sub-tropicales.

Debilitamiento de la capa de ozono

Este tercer problema global, se ha presentado como uno de los mayores desafíos de los últimos 30 años, porque se ha extendido no nada más en el medio ambiente, sino que ya provoca problemas en el comercio internacional y afecta la práctica de un desarrollo sustentable.

El agotamiento de la capa de ozono, amenaza a la diversidad biológica, ya que ésta resulta afectada al recibir mayor cantidad de radiación solar nociva (rayos ultravioleta); asimismo, esta problemática influye en la regulación del clima y en la humanidad provoca grandes problemas de salud, específicamente favorece al desarrollo de cáncer en la piel, provoca también, cataratas en los ojos y deficiencias inmunológicas, por mencionar algunos ejemplos.

La principal causa a dicho debilitamiento, es por uso y emisión de varias sustancias químicas conocidas como Sustancias Agotadoras de Ozono (SAO), entre las que destacan los gases refrigerantes llamados clorofluorocarbonos (CFC). Es problema global, desde hace 1974, cuando se publicaron unos estudios respecto a la liberación en la estratósfera de iones de cloruro provenientes de los CFC. Las SAO se utilizan en refrigeradores, acondicionadores de aire, atomizadores de aerosol, espumas aislantes, en equipos contra incendios, etc.

Para visualizar dicha problemática, la NASA reportó en el 2001 que el agujero de la capa de ozono de la Antártida, alcanzó en septiembre del 2000 una dimensión de 28,3 millones de km2, lo que equivaldría un poco más de dos veces la Antártida, pues ésta tiene una extensión territorial de 14, 1 millones de km2, como se puede observar en la siguiente imagen en color amarillo.

DEBILITAMIENTO DE LA CAPA DE OZONO

Este tercer problema global, se ha presentado como uno de los mayores desafíos de los últimos 30 años, porque se ha extendido no nada más en el medio ambiente, sino que ya provoca problemas en el comercio internacional y afecta la práctica de un desarrollo sustentable.El agotamiento de la capa de ozono, amenaza a la diversidad biológica, ya que ésta resulta afectada al recibir mayor cantidad de radiación solar nociva (rayos ultravioleta); asimismo, esta problemática influye en la regulación del clima y en la humanidad provoca grandes problemas de salud, específicamente favorece al desarrollo de cáncer en la piel, provoca también, cataratas en los ojos y deficiencias inmunológicas, por mencionar algunos ejemplos.La principal causa a dicho debilitamiento, es por uso y emisión de varias sustancias químicas conocidas como Sustancias Agotadoras de Ozono (SAO), entre las que destacan los gases refrigerantes llamados clorofluorocarbonos (CFC). Es problema global, desde hace 1974, cuando se publicaron unos estudios respecto a la liberación en la estratósfera de iones de cloruro provenientes de los CFC. Las SAO se utilizan en refrigeradores, acondicionadores de aire, atomizadores de aerosol, espumas aislantes, en equipos contra incendios, etc. Para visualizar dicha problemática, la NASA reportó en el 2001 que el agujero de la capa de ozono de la Antártida, alcanzó en septiembre del 2000 una dimensión de 28,3 millones de km2, lo que equivaldría un poco más de dos veces la Antártida, pues ésta tiene una extensión territorial de 14, 1 millones de km2, como se puede observar en la siguiente imagen en color amarillo

PERDIDA DE LA BIODIVERSIDAD

Las actividades del hombre durante los últimos doscientos años han generado grandes cambios sobre el planeta.

El proceso de desarrollo de las ciudades y de la producción industrial exige una serie de recursos llamados materia prima. Esta materia prima es sacada de la tierra. Algunos ejemplos de materia prima son la madera, el petróleo y los minerales (plata, cobre, estaño, oro, etc.) Al explotar estos recursos el hombre modifica áreas naturales. Con estas actividades, las áreas cambian en su estructura y a veces son afectadas drásticamente.


El hombre también utiliza otros recursos en su vida diaria que tienen un efecto directo o indirecto en la naturaleza. Algunos de estos recursos incluyen alimentos, ropa, juguetes, papel, lápices, etc. Para la producción de todos estos artículos se requiere de materias primas o de algún producto proveniente de la naturaleza. Además se requiere de energía proveniente de la naturaleza para llevar a cabo estos procesos. En la producción de estos elementos se sacan materiales del medio ambiente y también se botan muchos desechos tóxicos del proceso que terminan en la naturaleza.


La explotación excesiva e inadecuada de los recursos naturales le genera grandes problemas a la biodiversidad. Algunos problemas que amenazan a la biodiversidad son:

La Deforestación y Desertificación:

La tala de bosques es uno de los mayores problemas afectando a la biodiversidad. Talar un bosque es como tumbar una casa, todos sus habitantes se tienen que ir a otro sitio o se quedan sin casa. En esencia esta actividad modifica permanentemente ecosistemas completos, afectando a todos sus habitantes.

La Contaminación:

La introducción indiscriminada de químicos y tóxicos a las aguas, los suelos y el aire envenenan directamente o indirectamente a todas las cosas vivas matando o enfermando a los animales, las plantas, los insectos, etc.

El Cambio Climático:

Este es un cambio en los sistemas que regulan las condiciones de la tierra como la temperatura y el clima. Estos cambios ocurren debido a la combinación de la contaminación, la deforestación y el uso de combustibles. Al cambiar las condiciones climáticas los ecosistemas y sus habitantes son afectados directamente.

La caza y el trafico ilegal de vida silvestre:

El comercio de animales y plantas silvestres ha generado una presión muy alta sobre las comunidades de estos. Muchas veces para poder llegar a vender una Guacamaya se han matado noventa de ellas.Nuestro planeta se enfrenta a una acelerada desaparición de sus ecosistemas y a la irreversible pérdida de su valiosa biodiversidad. Por se entiende entendemos la amplia variedad de seres vivos -plantas, animales y microorganismos- que viven sobre la Tierra y los ecosistemas en los que habitan. El ser humano, al igual que el resto de los seres vivos, forma parte de este sistema y también depende de él. Además, la diversidad biológica incluye las diferencias genéticas dentro de cada especie y la variedad de ecosistemas.
Toda esta diversidad biológica provee al ser humano de recursos biológicos. Éstos han servido de base a las civilizaciones, pues por medio de los recursos biológicos se han desarrollado labores tan diversas como la agricultura, la industria farmacéutica, la industria de pulpa y papel, la horticultura, la construcción o el tratamiento de desechos. La pérdida de la diversidad biológica amenaza los suministros de alimentos, las posibilidades de recreo y turismo y las fuentes de madera, medicamentos y energía. Además, interfiere negativamente con las funciones ecológicas esenciales.


Las interacciones entre los diversos componentes de la diversidad biológica es lo que permite que el planeta pueda estar habitado por todas las especies, incluidos los seres humanos, ya que gracias a ella se dan procesos tales como, la purificación del aire y del agua y la destoxificación y descomposición de los desechos, la estabilización y moderación del clima de la Tierra, la moderación de las inundaciones, sequías, temperaturas extremas y fuerza del viento, la generación y renovación de la fertilidad del suelo, incluido el ciclo de los nutrientes, la polinización de las plantas, etc.
La forma más visible de este daño ecológico es la extinción de animales tales como los pandas, los tigres, los elefantes y las ballenas, debida a la destrucción de sus hábitat y a la cacería o captura excesiva. Sin embargo, otras especies menos llamativas pero igual de importantes también se encuentran en peligro. Como ejemplo, podemos mencionar a la amplia gama de insectos que ayudan a la polinización de las plantas.


Si bien la pérdida de especies llama nuestra atención, la amenaza más grave a la diversidad biológica es la fragmentación, degradación y la pérdida directa de los bosques, humedales, arrecifes de coral y otros ecosistemas. Todas estas cuestiones son agudizadas por los cambios atmosféricos y climáticos que ocurren de manera global y que afectan directamente a los hábitats y a los seres que las habitan. Todo ello desestabiliza los ecosistemas y debilita su capacidad para hacer frente a los mismos desastres naturales. La riqueza y la diversidad de la flora, la fauna y los ecosistemas, que son fuentes de vida para el ser humano y las bases del desarrollo sostenible, se encuentran en un grave peligro. La creciente desertificación a nivel global conduce a la pérdida de la diversidad biológica. Últimamente han desaparecido unas ochocientas especies y once mil están amenazadas. Es fácil comprender que con esta pérdida incesante de recursos está en riesgo la seguridad alimentaria. La pérdida de la diversidad biológica con frecuencia reduce la productividad de los ecosistemas, y de esta manera disminuye la posibilidad de obtener diversos bienes de la naturaleza, y de la que el ser humano constantemente se beneficia.

Cada año desaparecen miles de millones de toneladas de tierra fértil. El proceso de degradación de los suelos, su mal uso y utilización, los insostenibles modelos de consumo y la sobreexplotación de los recursos naturales, junto a las guerras y los desastres, son elementos que agravan la hambruna de más de mil millones de personas.

PERDIDA DE LA BIODIVERSIDAD

Las actividades del hombre durante los últimos doscientos años han generado grandes cambios sobre el planeta.

El proceso de desarrollo de las ciudades y de la producción industrial exige una serie de recursos llamados materia prima. Esta materia prima es sacada de la tierra. Algunos ejemplos de materia prima son la madera, el petróleo y los minerales (plata, cobre, estaño, oro, etc.) Al explotar estos recursos el hombre modifica áreas naturales. Con estas actividades, las áreas cambian en su estructura y a veces son afectadas drásticamente.


El hombre también utiliza otros recursos en su vida diaria que tienen un efecto directo o indirecto en la naturaleza. Algunos de estos recursos incluyen alimentos, ropa, juguetes, papel, lápices, etc. Para la producción de todos estos artículos se requiere de materias primas o de algún producto proveniente de la naturaleza. Además se requiere de energía proveniente de la naturaleza para llevar a cabo estos procesos. En la producción de estos elementos se sacan materiales del medio ambiente y también se botan muchos desechos tóxicos del proceso que terminan en la naturaleza.


La explotación excesiva e inadecuada de los recursos naturales le genera grandes problemas a la biodiversidad. Algunos problemas que amenazan a la biodiversidad son:

La Deforestación y Desertificación:

La tala de bosques es uno de los mayores problemas afectando a la biodiversidad. Talar un bosque es como tumbar una casa, todos sus habitantes se tienen que ir a otro sitio o se quedan sin casa. En esencia esta actividad modifica permanentemente ecosistemas completos, afectando a todos sus habitantes.

La Contaminación:

La introducción indiscriminada de químicos y tóxicos a las aguas, los suelos y el aire envenenan directamente o indirectamente a todas las cosas vivas matando o enfermando a los animales, las plantas, los insectos, etc.

El Cambio Climático:

Este es un cambio en los sistemas que regulan las condiciones de la tierra como la temperatura y el clima. Estos cambios ocurren debido a la combinación de la contaminación, la deforestación y el uso de combustibles. Al cambiar las condiciones climáticas los ecosistemas y sus habitantes son afectados directamente.

La caza y el trafico ilegal de vida silvestre:

El comercio de animales y plantas silvestres ha generado una presión muy alta sobre las comunidades de estos. Muchas veces para poder llegar a vender una Guacamaya se han matado noventa de ellas.Nuestro planeta se enfrenta a una acelerada desaparición de sus ecosistemas y a la irreversible pérdida de su valiosa biodiversidad. Por se entiende entendemos la amplia variedad de seres vivos -plantas, animales y microorganismos- que viven sobre la Tierra y los ecosistemas en los que habitan. El ser humano, al igual que el resto de los seres vivos, forma parte de este sistema y también depende de él. Además, la diversidad biológica incluye las diferencias genéticas dentro de cada especie y la variedad de ecosistemas.
Toda esta diversidad biológica provee al ser humano de recursos biológicos. Éstos han servido de base a las civilizaciones, pues por medio de los recursos biológicos se han desarrollado labores tan diversas como la agricultura, la industria farmacéutica, la industria de pulpa y papel, la horticultura, la construcción o el tratamiento de desechos. La pérdida de la diversidad biológica amenaza los suministros de alimentos, las posibilidades de recreo y turismo y las fuentes de madera, medicamentos y energía. Además, interfiere negativamente con las funciones ecológicas esenciales.


Las interacciones entre los diversos componentes de la diversidad biológica es lo que permite que el planeta pueda estar habitado por todas las especies, incluidos los seres humanos, ya que gracias a ella se dan procesos tales como, la purificación del aire y del agua y la destoxificación y descomposición de los desechos, la estabilización y moderación del clima de la Tierra, la moderación de las inundaciones, sequías, temperaturas extremas y fuerza del viento, la generación y renovación de la fertilidad del suelo, incluido el ciclo de los nutrientes, la polinización de las plantas, etc.
La forma más visible de este daño ecológico es la extinción de animales tales como los pandas, los tigres, los elefantes y las ballenas, debida a la destrucción de sus hábitat y a la cacería o captura excesiva. Sin embargo, otras especies menos llamativas pero igual de importantes también se encuentran en peligro. Como ejemplo, podemos mencionar a la amplia gama de insectos que ayudan a la polinización de las plantas.


Si bien la pérdida de especies llama nuestra atención, la amenaza más grave a la diversidad biológica es la fragmentación, degradación y la pérdida directa de los bosques, humedales, arrecifes de coral y otros ecosistemas. Todas estas cuestiones son agudizadas por los cambios atmosféricos y climáticos que ocurren de manera global y que afectan directamente a los hábitats y a los seres que las habitan. Todo ello desestabiliza los ecosistemas y debilita su capacidad para hacer frente a los mismos desastres naturales. La riqueza y la diversidad de la flora, la fauna y los ecosistemas, que son fuentes de vida para el ser humano y las bases del desarrollo sostenible, se encuentran en un grave peligro. La creciente desertificación a nivel global conduce a la pérdida de la diversidad biológica. Últimamente han desaparecido unas ochocientas especies y once mil están amenazadas. Es fácil comprender que con esta pérdida incesante de recursos está en riesgo la seguridad alimentaria. La pérdida de la diversidad biológica con frecuencia reduce la productividad de los ecosistemas, y de esta manera disminuye la posibilidad de obtener diversos bienes de la naturaleza, y de la que el ser humano constantemente se beneficia.

Cada año desaparecen miles de millones de toneladas de tierra fértil. El proceso de degradación de los suelos, su mal uso y utilización, los insostenibles modelos de consumo y la sobreexplotación de los recursos naturales, junto a las guerras y los desastres, son elementos que agravan la hambruna de más de mil millones de personas.

NATURALEZA COMO DESTINO

algunas solo representan un nuevo destino turístico, pero otras (particularmente el Ecoturismo) representan una modificación radical de la propia practica social (al modificar el rol turístico y las instituciones encargadas de reproducir la practica turística) y constituyen una transformación en la actividad económica.
Efectivamente, mientras el turismo alternativo natural se perfila como un segmento turístico que promueve actividades relacionadas con la naturaleza, en atractivos paisajes naturales poco intervenidos, preferiblemente en áreas naturales, y que van desde actividades científicas, observación de fauna, fotografía del ambiente natural, actividades cinegéticas (pesca y caza) así como también deportivo y de aventura; el ecoturismo además, se caracteriza por una nueva actitud del turista frente a la naturaleza, que implica una valoración ética de la misma y la preocupación por su conservación; una utilización distinta del tiempo libre; por demandar un servicio mas personalizado que mejore su calidad de vida, y que se refleje en beneficios para la comunidad anfitriona.

El ecoturismo no solo es un viaje orientado a la naturaleza, sino que constituye una nueva concepción de la actividad, tanto como practica social y como practica económica. Tiene como objetivo mejorar las condiciones de vida de las poblaciones receptoras, al mismo tiempo que preserva los recursos y el medio ambiente, compatibilizando la capacidad de carga y la sensibilidad de un medio ambiente natural y cultura con la practica turística.
Desde el punto de vista de quien proporciona el servicio, el ecoturismo puede potencialmente implicar una reapropiación social de los recursos naturales, así como de la gestión del servicio y la apropiación de los beneficios. También posibilita una nueva organización productiva y social que permita mejorar la calidad de vida de la población y articular relaciones sociales de cooperación y solidaridad humana. De aquí que representa una reconceputalización de la naturaleza y del aprovechamiento de los recursos turísticos, así como del papel que juega la población local en el modelo, no únicamente como instrumento operativo de los servicios turísticos, sino como el fin ultimo del desarrollo.

La Pérdida de Diversidad

A lo largo de la historia de la vida se ha sucedido la aparición de nuevas especies mientras que otras se han extinguido ante la llegada de cambios que les resultaban desfavorables. En este continuo trasiego de formas de vida por el escenario terrestre, la diversidad biológica ha ido ampliándose, aunque sufriendo estancamientos, e incluso retrocesos temporales en épocas especialmente desfavorables.
En los últimos 10.000 años la diversidad animal y vegetal que hoy nos maravilla, fruto de una historia de miles de millones de años de evolución, está sufriendo un retroceso devastador debido a la actividad humana. El ritmo de extinción de las especies se ha acelerado drásticamente, calculándose que en la actualidad es por los menos 400 veces mayor que el que existía antes de la aparición del ser humano.
En opinión del científico E.O. Wilson, se trata del proceso principal de transformación ambiental, ya que el cambio producido cuando desaparece una especie o una variedad es totalmente irreversible.
La destrucción de los hábitat naturales
La destrucción de los hábitats naturales es una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo. Los bosques tropicales, sin duda los principales almacenes de biodiversidad del planeta, están desapareciendo a un ritmo vertiginoso.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), entre 1980 y 1990 su extensión se ha reducido a una media de 15,4 millones de Has. al año, lo que equivale a casi un tercio de la superficie de España.
La deforestación de las áreas tropicales es, en gran medida, responsabilidad de los países desarrollados, ya que son éstos los principales consumidores de las maderas extraídas de estas zonas.

Fragmentación: Campos de cultivo, áreas urbanas, carreteras y autopistas constituyen barreras infranqueables para numerosas especies. Para estos seres vivos, su hábitat natural ha pasado de ocupar extensas áreas ininterrumpidas a quedar dividido en fragmentos aislados de menor extensión.

Es el efecto conocido como fragmentación de los hábitats, responsable de la extinción local de numerosas especies. Cuando un cierto número de individuos de una especie queda confinado en una pequeña porción de territorio, el peligro de extinción es mucho mayor, ya que el tamaño de la población es pequeño y es más probable que una perturbación dé al traste con la viabilidad del grupo.

Campos sin vida: Algunos paisajes rurales tradicionales han sabido combinar de forma admirable la producción con la conservación de la vida silvestre: las dehesas mediterráneas, los paisajes en mosaico de la vertiente cantábrica, las montañas, explotadas tradicionalmente de forma estacional, son algunos de estos ejemplos.
La aparición de la moderna agricultura industrial, basada en la especialización y el uso masivo de fertilizantes y pesticidas produce una brusca disminución de especies. En los países más intensamente explotados por estas nuevas formas de agricultura industrial se ha acuñado el término de desierto verde, para referirse a estos nuevos paisajes rurales, muy pobres en vida silvestre.

TURISMO Y MEDIO AMBIENTE

El turismo como fenómeno de desplazamiento de un lugar de residencia permanente a otro temporal, no solo es un movimiento de personas que implica transporte, alojamiento y alimentación, sino es un fenómeno social complejo, con múltiples facetas que involucran la esfera de lo económico, lo social-cultural y lo ambiental. Mediante el turismo se pretende satisfacer necesidades vitales, culturales o deseos personales del diverso tipo. Es decir, en tanto practica social, el turismo no está condicionado por un instinto biológico, sino que depende de un sistema de valores colectivos dominantes que estructura un conjunto de roles económicos y sociales orientados hacia el fin. El turismo como actividad económica corresponde a una racionalidad dominante y tiene como objetivo la generación de ganancia, por lo que ha implicado un proceso constante de expropiación y explotación de los recursos de las comunidades y países para beneficio de los grandes capitales.

La crisis del modelo turismo convencional y la creciente preocupación de las poblaciones de los países desarrollados por mejorar su calidad de vida propiciaron un cambio en la demanda turística. Dichos cambios se enmarcan en la gran transformación social derivada de la crisis de civilización que asume como rasgos distintivos, la resignificacion del individualismo, el hedonismo y la vuelta a la naturaleza, es decir, el rescate de lo individual y autentico sobre lo material y la estandarización características de las sociedades actuales. En esta transformación de la sociedad contemporánea la llamada crisis ambiental ha jugado un papel central. Efectivamente, la creciente contaminación de la atmósfera, los suelos y el agua; la perdida de múltiples especies de la flora y la fauna; la destrucción de la capa de ozono, etc, que en conjunto y a largo plazo representan un peligro para la sobrevivencia humana, pero que en lo inmediato se traducen en una perdida de la calidad de vida, han sido determinantes para que en los últimos 20 años surgieran los movimientos sociales conservacionistas, ecologistas y ambientalistas y para que entre los gobiernos y las poblaciones en general, se haya empezado a buscar y en algunos casos adoptar, nuevas formas de desarrollo que se adecuen por una parte a los requerimientos de transformación y aprovechamiento de la naturaleza y por la otra, a la necesidad de su conservación como condición para preservar la propia existencia humana. Es en este marco que surge el concepto de desarrollo sustentable.

No obstante, la creciente utilización del concepto no existe una sola visión de lo que es el desarrollo sustentable. Para algunos alcanzar un desarrollo sustentable es lograr el crecimiento económico continuo mediante un manejo mas racional de los recursos naturales y la utilización de tecnologías mas eficientes y menos contaminantes. Para otros, "el desarrollo sustentable es ante todo un proyecto social y político que apunta hacia la descentralización y el ordenamiento ecológico de la producción, y que ofrece principios y orientaciones a los proyectos de democratización de la sociedad, fundada en la participación directa de las comunidades en la apropiación y transformación de sus recursos ambientales y que no debe tener otra orientación no sea erradicar la pobreza, elevar la calidad de vida y satisfacer las necesidades básicas de la humanidad." Es decir, para algunos solo es compatibilizar el medio ambiente con un crecimiento económico continuo, manteniendo las condiciones que producen y reproducen las relaciones de explotación, jerarquizaron y dominación que permiten la apropiación de la capacidad productiva social por unos cuantos hombres. Para otros implica nuevas bases en las que se sustente la civilización, mediante la construcción de una nueva racionalidad, una racionalidad ambiental, que coloque como sentido y fin de la organización social productiva el bienestar material de ser humano y su desarrollo espiritual

El paso de un modelo de desarrollo depredador y deteriorador a uno sustentable que mantenga la armonía con la naturaleza tiene múltiples complicaciones. Implica modificar nuestra visión y relación con la naturaleza: esta no es solo una fuente de materias primas sino también es el entorno necesario para la existencia humana. Implica un manejo racional de los recursos naturales pero también modificar la organización productiva y social que producen y reproducen la desigualdad y la pobreza, así como las practicas productivas deterioradoras y la creación de nuevas relaciones sociales cuyo eje ya no sea la ganancia sino el bienestar humano.
Efectivamente la creciente preocupación ambiental fue determinante para el surgimiento de la corriente turística que tiene como destino la naturaleza , que es la de mayor crecimiento a nivel mundial. Así, actualmente no solo se habla de convertir al turismo en una actividad sustentable, sino que se hacen referencias al turismo ecológico, al turismo verde, al turismo naturaleza y al ecoturismo, como concreción de la sustentabilidad.

Sin embargo, el creciente interés por destinos turísticos naturales no bastaría para pensar que la actividad se transforma o se vuelve mas sustentable. El asunto es más complejo, el turismo como practica social como ya se mencionó, corresponde a una racionalidad dominante y la sola modificación del destino turístico no implica una transformación en la practica social ni en la practica económica. Si la nueva corriente turística puede expresar los cambios ocurridos en los turistas que cansados de la uniformidad buscan nuevas experiencias, ello no significa que tengan una nueva actitud frente a la naturaleza o que utilicen de manera diferente el tiempo libre, es decir no implica necesariamente un cambio en el rol turístico ni en las instituciones encargadas de producir y reproducir la practica turística, y mucho menos, significa una modificación en la practica económica., cuyo objetivo sigue siendo la generación de la ganancia.

Efectivamente el turismo es una actividad económica que se organiza de acuerdo a la orientación económica dominante cuyo objetivo es la máxima y rápida rentabilidad de la inversión. Por ello el turismo alternativo y su espectacular crecimiento también se ha convertido en una amenaza para el medio ambiente. La magnitud y ritmo de su crecimiento, la falta de planeación ambiental (inserción en planes de ordenamiento ecológico, estudios de impacto ambiental, capacidad de carga de los ecosistemas, etc) y el hecho de que la promoción de esta actividad sea realizada por agencias de viajes interesadas en la captación de la demanda más que la preservación de los recursos naturales, esta generando una situación extremadamente peligrosa para los ecosistemas singulares y frágiles, reservas naturales y áreas protegidas de una gran riqueza biológica, en los que preferentemente se desarrolla la nueva actividad turística.Si bien las nuevas practicas turísticas englobadas en el llamado turismo alternativo expresan las transformaciones ocurridas en la sociedad contemporánea en torno a la revaloración de la naturaleza y a la utilización del tiempo libre

EMPRESA TURÍSTICA Y GESTIÓN DEL MEDIO AMBIENTE

De lo que ha venido diciéndose a lo largo de todo el documento, puede
concluirse que el éxito del sector turístico es cada vez más dependiente
de la calidad del entorno en que se ubica.
La consecución de esta premisa exige la participación activa de todos
los actores implicados en esta cuestión, tanto por parte de la oferta
turística, entendida en sentido amplio (administraciones y
empresarios), hasta los miles de turistas que exigen que sus destinos
vacacionales mantengan unas condiciones relativamente acordes con
sus demandas.
En este sentido, ha de destacarse el creciente interés mostrado por los
empresarios del sector en lo referente al mantenimiento de
comportamientos respetuosos con el medio ambiente, ya no sólo por los
beneficios indirectos que este tipo de prácticas pueden reportarle, sino
también por las ventajas económicas derivadas de las actuaciones de
gestión medioambiental tales como ahorros de los gastos en consumo
de energía, agua, etc...
Los establecimientos hoteleros disponen en la actualidad de diversos
instrumentos y herramientas de gestión medioambiental, dependiendo
su puesta en marcha del grado de implicación en la conservación del
entorno.

1.4.1. Buenas prácticas ambientales en establecimientos hoteleros

Cuando una organización decide emprender acciones con el objeto de minimizar los
residuos, las emisiones o los consumos, se suelen plantear en muchas ocasiones
cuestiones referentes al cambio técnico de los procesos: sustitución de materiales,
modificaciones en los equipos o diseño de nuevos productos. Pero no siempre se
reflexiona sobre la posibilidad de reducir el impacto ambiental a través de cambios
en la organización de los procesos y las actividades, es decir, a través de la
implantación de buenas prácticas medioambientales.
Las buenas prácticas ambientales son útiles tanto por su simplicidad y bajo coste,
como por los rápidos y sorprendentes resultados que se permiten obtener. Requieren
sobre todo cambios en la actitud de las personas y en la organización de las
operaciones. Al necesitar una baja inversión, su rentabilidad es alta y, al no afectar a
los procesos, son bien aceptadas.
Como resultado de la implantación de Buenas Prácticas, se conseguirá:
􀂃 Reducir el consumo de los recursos energéticos de toda índole.
􀂃 Reducir el consumo de agua.
􀂃 Disminuir la generación de residuos y facilitar su reutilización.
􀂃 Minimizar el efecto ambiental de las emisiones atmosféricas, de los ruidos y
de los vertidos de aguas.

􀂃 Mejorar la competitividad de la empresa, a través de:
o La racionalización del consumo de materias primas y el ahorro de
recursos naturales (energía y agua), lo que redundará en menores
costes.
o La mejora en el control de los procesos y aumento en la
eficiencia.
o La planificación de la estrategia y la actividad de la empresa, al
introducir como factor de mejora continua la protección del
medioambiente.
o La mejora de la imagen de la empresa ante los clientes, los
usuarios y los trabajadores.
o Información y formación a los empleados y clientes, lo que
redundará en una buena integración de las medidas adoptadas
para la mejora del medio ambiente.
En el caso de los establecimientos hoteleros es necesario hacer hincapié
en este último punto, dado que aunque se introduzcan buenas prácticas
ambientales en un alojamiento turístico, éstas no serán efectivas si no
se consigue una participación continua de los que son, en última
instancia, los usuarios directos de las instalaciones y los servicios que se
ofertan, es decir, los clientes y empleados.

1.4.2. Sistemas de gestión medioambiental

Los sistemas de certificación constituyen un instrumento objetivo, emitido por una
entidad autorizada y de prestigio, que acredita el cumplimiento de una determinada
norma.
La irrupción en el mercado de las certificaciones de calidad tuvo lugar
aproximadamente hace una década y, en la actualidad, el grado de conocimiento de
las mismas por parte de los empresarios del sector es elevada, gracias, entre otros
factores, a la labor realizada por las diversas instituciones públicas y organizaciones
empresariales en su apoyo por difundir este tipo de normas.
Concretamente en el sector hotelero se ha creado la Norma de Calidad para
Establecimientos Hoteleros, avalada por el Instituto de Calidad Hotelero Español
(ICTE). Se trata de una norma de calidad para establecimientos hoteleros de carácter
voluntario y de ámbito nacional, basada en cierta medida en la norma ISO 9000, si
bien cabe decir que no es tan flexible en su aplicación.
En materia medioambiental, además de la conocida familia de normas ISO 14000 y
del Reglamento Europeo EMAS, en el año 1999 se creó la norma Green Globe,
instrumento de carácter voluntario y de ámbito internacional, cuya aplicación es
puramente sectorial. En comparación con la familia de normas ISO 14000, esta
Estudio sobre las necesidades formativas en medio ambiente en hostelería y transporte
Instituto Mediterráneo por el Desarrollo Sostenible (Imedes)

certificación está más enfocada a cuestiones de carácter práctico que de carácter
burocrático, aplicando estándares de calidad exclusivos del sector turísticos.

1.4.3. La etiqueta ecológica en alojamientos turísticos

La etiqueta ecológica comunitaria para servicios de alojamiento turístico es uno de los
instrumentos más novedosos de gestión medioambiental en establecimientos
hoteleros. Su obtención está regulada por la Decisión de la Comisión 2003/287/CE de
14 de Abril de 2003 y su creación responde a la necesidad de recompensar a los
servicios de alojamiento que respetan el medio ambiente.
La etiqueta ecológica europea es uno de los principales signos de calidad ambiental
certificado por un organismo independiente y avalado en toda Europa.
El turismo se nutre principalmente de la riqueza ecológica y medioambiental para poder atraer visitantes. Pero la presencia humana deja huella y ésta puede ser el punto de partida de la pérdida de dicha riqueza si no somos conscientes de nuestros actos.
El NCEAS (Centro Nacional de Análisis y Síntesis Ecológica de California) ha desarrollado un mapa de la degradación marina a través de colores: del azul (bajo impacto) al rojo (alto impacto). Las zonas más afectadas son el norte de Europa, el Mar Adriático, el Oeste de China, la zona de Indonesia y algunos puntos del oeste de Estados Unidos. Curiosamente también se trata de zonas con mucho turismo… aunque la visión general es el naranja, es decir, un impacto medio-alto… realmente es preocupante…

El turismo es en la actualidad una de las ramas más importantes del sector servicios y de las de mayor crecimiento a nivel mundial. Si el
Turismo ha representado una actividad importante para la economía mundial, en tanto fenómeno masivo y actividad que requiere de una gran infraestructura y complejos servicios que no siempre han tenido una adecuada planificación, se ha convertido en un constante deteriorador del medio ambiente natural y social.. No solo ha transformado el aspecto físico de las zonas turísticas, sino que ha generado graves trastornos ecológicos: destrucción de ecosistemas, disminución de la cantidad y calidad del agua, empobrecimiento y contaminación de los suelos, extinción de múltiples especies de la fauna, afectación severa de la flora, depredación pesquera y contaminación de mar, así como desintegrador de actividades económicas tradicionales, aculturación, migración, fenómenos de crecimiento poblacional y urbano desordenado, falta de servicios públicos, entre otros.

Aunque el crecimiento de la actividad se ha sustentado en el llamado modelo turístico convencional de "avión, hotel, playa", esté modelo empezó ha presentar síntomas de agotamiento y de crisis, fenómeno que se observa en ciertas zonas del mediterráneo europeo. De hecho, ante la perdida de la calidad y el valor de la vacación ofrecida por el modelo turístico convencional, producto de la estandarización de la oferta y de los servicios, del manejo impersonal de los visitantes y la transformación de los viejos criterios de servicio en auténticos sistemas de "procesamiento del turista", ha surgido y crece en los países desarrollados una nueva corriente turística: el llamado turismo alternativo. La nueva corriente turística se dice, es resultado de los cambios en los valores y hábitos de vida ocurridos en las poblaciones de los países desarrollados, que procuran mejorar su calidad de vida.

Estas poblaciones con altos ingresos, con más tiempo libre, sometidas a las tensiones y a la despersonalización de las ciudades y de la vida industrial, así como crecientemente preocupadas por mejorar su calidad de vida demandan servicios turísticos en los que encuentren satisfacción a una diversidad de intereses, atención personalizada, destinos vacacionales naturales y un ambiente limpio. Según las encuestas internacionales de 1994, uno de cada dos turistas alemanes, consideraba la calidad ambiental como un elemento esencial en la decisión de su destino vacacional y el 38 % de los turistas ingleses la consideraba como el elemento básico para decidir regresar a un destino vacacional.

De acuerdo a los datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT), el segmento turístico que actualmente experimenta el más acelerado crecimiento es el llamado turismo "alternativo", es decir el turismo que tiene como destino la naturaleza y que incluye todas aquellas practicas turísticas conocidas como turismo especializado: turismo de aventura, científico, cinegético, montañismo, campismo, buceo, safarí fotográfico, canotaje, espeleología, ecoturismo, etc. .
Este tipo de turismo genero en 1989 alrededor del 7% del gasto total en viajes internacionales y significo una importante entrada de divisas para los países receptores de mismo. En Kenia, en 1994, los safaris generaron 400 millones de dólares. En las Maldivas (nación de 1190 pequeñas islas en el océano Indico), uno de los destinos de buceo mas grandes del mundo, el turismo constituyo en 1993 mas del 80 % de su PIB. En Costa Rica el turismo de historia natural, de aventura tropical y de contemplación de aves silvestres representó más del 75 % de su turismo general (684,000), siendo la segunda fuente de divisas, en 1993 estas actividades turísticas generaron 577.4 millones de dólares. Las barreras de coral de Belice reciben alrededor de 128,000 turistas anualmente dejando una derrama superior a los 20 millones de dólares.
En nuestro país, el turismo es considerado como un sector estratégico para el desarrollo económico nacional, en tanto captador de divisas, generador de empleos